martes, 4 de enero de 2011

El Lado Femenino de La Biblia -María hermana de Moisés-

~ Miriam ~
MARÍA (hermana de Moisés)
מרים

 -Estudio en Audio Mp3: http://www.elladofemeninodelabiblia.org/ladofemenino/mp3/006_Miriam_bat_Amram.mp3

La historia de esta mujer de la Escritura se desarrolla desde el año 1571 al 1453 a.m. aproximadamente.
El nombre de María la hermana de Moshé es por supuesto Miriam, el cual significa rebeldemente.
Este nombre tiene como raíz primaria la palabra Meríמרי    que significa rebeliónamargura, muy rebelde etc. Existe otra palabra que se pronuncia igual pero se escribe diferente y es Merí   מריא que significa crudeza, sentido de dominación y señorío. Todas estas palabras tienen como origen la palabra Maráh  מָרָה  que significa ser amargo, levantarse, rebelarse, provocar, resistir, desleal, enojar, irritar y rebelde.

Aunque el nombre de Miriam contiene un significado un poco “grotesco” no deben desanimarse aquellas portadoras de este nombre, pues siempre en la Biblia vemos dos contrapartes de algo o alguien, en este caso aunque Miriam hermana de Moshé cumplió en algún momento de su vida con la parte negativa de este nombre con el propósito de dejarnos una gran enseñanza, en el Brit Hadashá (nuevo testamento) vemos a otra mujer que hizo todo lo contrario, Miriam la mujer elegida para dar a luz al Mesías, la cual examinaremos en otro momento.

A la luz de los significados de las raíces del nombre de Miriam podemos entender más claramente por qué Miriam se llenó de lepra al murmurar contra Moshé, vayamos a Números 12:1-16:

Num 12:1 Miriam y Aarón murmuraron contra Moisés por causa de la mujer kusita que había tomado por esposa: por haberse casado con una kusita.
Num 12:2 Decían: "¿Es que el Eterno no ha hablado más que con Moisés? ¿No ha hablado también con nosotros?" Y el Eterno lo oyó.

En el verso 1 dice que Miriam y Aarón murmuraron, ambos, y aquí surge la primer pregunta, ¿Por qué sólo sobre Miriam cayó el juicio? Para responder esta pregunta sigamos mas adelante…

Por otro lado, en el verso 2 se nos dice qué fue lo que murmuraron: Decían: "¿Es que el Eterno no ha hablado más que con Moisés? ¿No ha hablado también con nosotros?"

¿Qué actitudes notamos aquí? Primeramente soberbia, seguido de ego, envidia y ambición.

¿Por qué soberbia? Por sentirse superior al llamado de Moshé, quien fue elegido directamente por el Eterno.

Ego por pensar en ser mejor profetiza que Moshé, menospreciando así la unción que el Eterno puso sobre él.
Envidia por no tener el lugar de Moshé ante el Eterno y ante el pueblo.
Y Ambición por poseer la popularidad, honor, liderazgo, autoridad y elogio que tenía Moshé por parte del Eterno y del pueblo gracias a su llamado.
Primeramente respondamos la pregunta numero uno…
Aarón no se llenó de lepra por haber sido Miriam quien desde su corazón pensó mal contra Moshé incitando también a Aaron a murmurar, además al ser reprendidos por Hashem el único que pidió perdón a Moshé fue Aaron, al caer la lepra sobre Miriam solo él se arrepintió en ese momento, y clamó no por sí mismo sino por su hermana, lo cual muestra una actitud de humildad en él, no así en el caso de Miriam, por eso la fuerte reprensión.

Ahora sí, comparado los significados del nombre con las actitudes de Miriam, entendemos por qué el Eterno envió tan severo castigo, pues recordemos que la lepra era una enfermedad vergonzosa causada por el pecado, más precisamente el pecado conocido como Lashón hará o lengua maligna. ¿Qué pecado cometió Miriam? Levantó falso testimonio contra su prójimo y maldijo al sordo, en este caso Moshé quien al no estar presente en la conversación entre Miriam y Aaron no podía defenderse. La Escritura dice así:

Lev 19:14  No maldecirás al sordo, y delante del ciego no pondrás tropiezo, sino que tendrás temor de tu Poderoso. Yo el Eterno.

Cuando la Escritura nos habla del sordo o el ciego no solo habla físicamente. Un sordo es aquel que no escucha, alegóricamente un sordo es aquel que no puede escuchar por no encontrarse presente, como un ciego es el que no puede ver por no tener conocimiento.

Por esta razón es que el Eterno envió el juicio sobre ella. Además Miriam no estaba hablando de cualquier hombre, estaba hablando de aquel hombre que el Eterno eligió para ungirle y usarlo como principal profeta sobre Israel, dejando por visto que Moshé era el ideal para este llamado, por su corazón y convicción.
La inconformidad además era la mujer que Moshé tomó por esposa, una mujer extranjera, cusita o madianita. Sin embargo el Eterno no lo reprendió por eso. La historia de Moshé con su esposa Sefora la examinaremos mas adelante y entenderemos un poco más este asunto…

Así que Miriam se dejó llevar por su carne y en su carne vino el juicio

Num 12:1  Allí Miriam y Aarón hablaron contra Moisés a causa de su esposa etíope, porque estaba casado con una mujer etíope.
Num 12:2  Y dijeron: "¿Sólo por Moisés habla el Eterno? ¿No habla también por nosotros?"
Num 12:3  Aunque Moisés era un hombre muy humilde, el hombre más manso de la tierra.
Num 12:4  En seguida el Eterno dijo a Moisés, a Aarón y a Miriam: "Salid vosotros tres a la Tienda de la Reunión". Y salieron los tres.
Num 12:5  Entonces el Eterno descendió en la columna de nube. Se puso a la entrada del Santuario, y llamó a Aarón y a Miriam a.
Num 12:6  Cuando se adelantaron los dos, les dijo: "Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profetadel Eterno, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él.
Num 12:7  "No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa,
Num 12:8  "Boca a boca hablo con él, a las claras y no en figuras. Y ve la apariencia del Eterno. ¿Por qué, pues, no temisteis hablar contra mi siervo Moisés?"
Num 12:9  Entonces el enojo del Eterno se encendió en ellos, Y se fue.
Num 12:10  Cuando la nube se apartó de la Tienda, Miriam quedó leprosa, blanca como la nieve. Aarón miró a María, y la vio leprosa.
Num 12:11  Entonces dijo Aarón a Moisés: "¡Ah, señor mío! No cargues este pecado sobre nosotros, porquehemos obrado neciamente. Hemos pecado.
Num 12:12  "No quede ella ahora como el que nace muerto, que al nacer tiene medio consumida su carne".
Num 12:13  Entonces Moisés clamó al Eterno: "Te ruego, oh Señor, que la sanes ahora".
Num 12:14  El Eterno respondió"Si su padre hubiera escupido en su cara, ¿no se avergonzaría por siete días? Sea echada fuera del campamento por siete días, y vuelva después".

Evidentemente el Eterno se molestó en contra de ella principalmente, pero es muy interesante que cuando Moshéintercede por ella el Eterno no acepta su clamor y la reprensión que cayó sobre Miriam, es decir, quedar leprosa era de igual denigración que si su propio padre hubiese escupido en su rostro. Escupir en la cara era la peor forma de insultar a una persona, también de maldecirla, con esto entendemos que la lepra de Miriam era una manera con la que el Eterno le muestra la vergüenza que siente por ella a causa de su actitud contra Moshé. Sin embargo, hay algo más que podríamos entender con respecto a la lepra.

Cuando una persona se encuentra con esta enfermedad la cual es muy contagiosa debe ser aislada o apartada para dos cosas principalmente, una: para no contagiar a los demás y dos: para purificarse, dicha purificación duraba siete días. (Lev 13).

En la Escritura esta enfermedad procedía no solo de contagios, mas bien procedía del interior de la persona que al pecar con sus palabras terminaba leprosa. Como decíamos de Miriam, ella se dejó llevar por su carne, por su ego y en su ego cayó la reprensión. La lepra era una enfermedad vergonzosa por tener como origen el pecado y ella sabía que esta enfermedad era para bajar o ablandar su ego. La persona contaminada con la lepra debía ser apartada del campamento por siete días. Siete en la Escritura nos habla de algo perfecto o completo, el Eterno creó el séptimo día, día de reposo con el que concluyó la creación, así durante siete días Miriam o cualquier leproso debía examinarse a sí mismo, debía purificar primeramente su interior y de la misma manera se iría purificando su exterior. Esto da por entendido que el Eterno en Su misericordia permitió que Miriam durante un tiempo con ella misma analizando que la reprensión fue consecuencia de una actitud que empezó en su corazón.

Cuando nosotros hablamos en contra de alguien o criticamos a nuestro prójimo simplemente proyectamos nuestra deficiencias en otros. Al hablar en contra de otros o criticar sus “defectos” solamente mostramos una sensación de inseguridad en nosotros mismos.

Miriam al criticar el matrimonio de Moshé con la mujer etíope no solo los criticaba a ellos, rechazaba al Eterno quien eligió a Moshé. Cuando nosotros criticamos a otros hacemos lo mismo ya que todos fuimos creados a imagen y semejanza del Creador y si rechazamos a alguno de nuestros hermanos rechazamos también al Eterno.

El habla es un don que el Eterno nos dio para exaltarle a El, para proclamar Su palabra llevando redención a otros, de un mismo canal no puede salir agua dulce y agua salada.

Prov. 13:3  El que guarda su boca, guarda su vida; el que abre mucho sus labios tendrá calamidad.

Recordemos que ella fue profetiza, el Eterno la usaba para exhortar a las mujeres, pero ella quería más, y como uno de los significados de su nombre ella fue desleal a su hermano. ¿Dónde quedó la Miriam que al cruzar el mar rojo entonó cánticos de alabanzas junto a Moshé? Esa vez profetizó con Moshé, danzó con Moshé, cantó con Moshé y después de eso se puso celosa y habló contra él. Ella tenía una labor frente a las mujeres del pueblo, Aaron estaba al cargo del sacerdocio y Moshé  juzgaba y dirigía al pueblo con la palabra del Eterno, cada quién tenía un labor importante que desempeñar, pero a Miriam le pasó como muchas veces nos pasa, en vez de valorar lo que tenemos nos preocupamos por lo que NO tenemos, y peor aún, por lo que otros tienen.

Definitivamente debemos aprender a tener contentamiento con lo que el Eterno nos ha dado, sea en nuestros ministerios, con nuestra familia aún con las cosas materiales que El nos ha permitido adquirir, sin pensar que sea poco sino agradecer  porque seguramente muchos otros carecen de cosas con las cuales nosotros sí contamos. El Eterno sabe qué tipo de pieza somos, y dónde El nos va a colocar, nosotros sólo debemos mantener una actitud como la de Moshé y Aaron de humildad,  sujeción y gratitud ante Su voluntad y El recompensará nuestra labor con galardones que no vienen de los hombres ni perecerán jamás, El ya tiene preparada una recompensa eterna y en ello debemos pensar cada vez que nuestra carne quiera desviar nuestros ojos a lo vano y perecedero y no sea que nos hallemos altercando contra el Eterno y su perfecta voluntad y venga sobre nosotros juicio, pues la misericordia del Eterno es grande pero tiene un límite y El es justo, como dice Su Palabra, de ninguna manera tendrá por inocente al culpable.
Pero veamos más a cera de Miriam:

Exo 15:20  Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas.
Exo 15:21  Y María les respondía: "Cantad al Eterno, porque en extremo se ha engrandecido, echando en el mar al caballo y al jinete".

Como vemos este texto dice que tomó su pandero, quiere decir que ella era una mujer que exaltaba al Eterno en todo momento, si ella tenía un pandero es porque acostumbraba a cantarle salmos al Eterno.
También dice el texto que todas las mujeres le siguieron, lo que nos dice que era una mujer conocida por ellas, que seguramente el Eterno la usaba para instruir a las mujeres de Israel. Entre ellas y Miriam cantaron un cántico al Eterno.

Después cuando Miriam cae en el pecado de Lashón Hará y es reprendida por el Eterno con la lepra es apartada del campamento de Israel por siete días y dice el texto:

Num 12:15  Así, María fue echada del campamento durante siete días. Y el pueblo no siguió adelante hasta que ella volvió.
Num 12:16  Después el pueblo partió de Haserot y acampó en el desierto de Parán.


Al final de Miriam ya no se habla mucho, después del texto de Números 12 se vuelve a mencionar en el capítulo 20 donde habla de su muerte, después sólo hay unas cuantas referencias de sus padres y la mención de su lepra para alertar al pueblo a no pecar (Deut. 24:9). Miriam murió alrededor del año 1453 a.m aproximadamente a la edad de 125 años, murió en Cades donde fue sepultada.

A pesar del error que ella cometió siempre fue contada como una mujer de prominencia en Israel. En Miqueas 6:4 el Eterno dice así de ella y sus hermanos:

"Yo te hice subir de Egipto, de casa de siervos te redimí; y envié delante de ti a Moisés, Aarón y a María.

De esta manera damos gracias al Eterno por usar la vida de una mujer para enseñarnos que de nada sirve la gloria de los hombres si delante del Eterno estamos leprosas por la vanidad, además nos enseña a confiar en su providencia que jamás faltará a los que en El confían. Además, de todo lo que Miriam hizo el Eterno le dio un lugar privilegiado, siendo una de las 7 profetizas mencionadas en la Biblia, cuya labor fue sumamente valorada por el pueblo y lo sigue siendo hasta nuestros días.


Las 10 cosas que aprendemos de Miriam:
1.A no hablar a espaldas de los demás.
2.No tener envidia por lo que tienen los demás.
3.Cuidar, valorar y honrar el ministerio que se nos ha confiado.
4.Ser responsables aceptando las consecuencias de nuestros actos sin réplicas ni coraje.
5.Ser humildes y reconocer la corrección del Eterno.
6.Respetar a los elegidos por el Eterno.
7.No criticar mi entrometerse en los ministerios de los demás.
8.No incitar a otros a pecar contra nuestro prójimo.
9.No ser de doble ánimo permaneciendo fieles y leales a nuestros hermanos en la fe.
10.Poner nuestra mirada en el galardón que vendrá del Eterno y no interesarnos por reconocimientos humanos.

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